Aprendiendo historia (III)
Mirar un cuadro
Esther Collado | junio 2001
Esta vez, como trabajo voluntario los chicos se trasladaron por
su cuenta hasta el Museo del Prado para ver un cuadro, también
del siglo XVI: El Jardín de las Delicias, de El Bosco,
un autor flamenco dotado de una imaginación y una libertad
sorprendentes.
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| El jardín de las Delicias, de El Bosco. |
La misión de los chavales era observar detenidamente las obras,
fijarse en la composición, las imágenes y los personajes
para luego hablar sobre los mensajes y la época en clase.

Qué vieron
Un tríptico
en el que se representan el Paraíso, la Tierra y el Infierno.

Extraños
frutos gigantes, escenarios fantásticos, animales fabulosos,
personajes en todo tipo de actitudes y posturas (saliendo de huevos
y caparazones, dentro de esferas transparentes, en procesión,
volando por el aire...), instrumentos musicales convertidos en artilugios
de tortura, pájaros de tamaños descomunal y hasta un
cerdo vestido de monja.
Qué aprendieron
Un lenguaje de
símbolos basado en el humor, el mundo de los sueños
y la fantasía que puede ser interpretado desde muchos puntos
de vista

Una crítica
a la moral de la época, "la humanidad está condenada
al sufrimiento por sus pecados y su vida decadente " muy acorde
con el espíritu de la Contrarreforma católica de finales
del siglo XVI.
Su opinión
Me parece muy surrealista
y a la vez lleno de luz y muy expresivo. Me extrañó
que este pintor representara a todo el mundo desnudo, ya que trabajó
para Felipe II, que era muy católico y quien seguramente condenaría
también al infierno a los personajes de la parte central (la
Tierra).
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