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Agrupaciones flexibles
La Pizarra | Diciembre 2000


Durante el año 2000-2001 los niños y niñas de tres, cuatro y cinco años conviven todos juntos sin distinción de edad divididos en cuatro grupos de alumnos. Las cinco profesoras del ciclo cuentan cómo evoluciona del novedoso sistema.

"Esos pequeños ayudantes"
Mª Mar López del Burgo, profesora de Educación Infantil del Centro

Lo primero que pensé cuando me pidieron que pusiera en práctica la forma de trabajo denominada: Agrupación Flexible (AF), ¡Vaya lío! ¿Cómo lo vamos a hacer? Una forma de explicar el AF sería que los niños, a la par que alumnos, son profesores de sus compañeros; así, un niño de cinco años aprende a ser responsable cuidando de uno de tres años y, a la vez, uno de tres puede enseñar al de cinco a jugar (o a no olvidarlo). En definitiva, el fin último del AF es aprender a ser responsable, en una palabra, a ser persona... Mejores personas.

El cambio de sistema ¿Positivo o negativo? Es pronto aún para decantarse por una u otra opción. Yo diría que no existe el sistema de enseñanza perfecto, pero por medio de este modelo, la interactividad entre los niños crece, se fomenta el lazo de la solidaridad, de ayuda y de responsabilidad ente ellos.

Por otro lado, es más difícil mantener el silencio en la clase a la hora de trabajar, pero es normal... Son niños y actúan como tales.

Académicamente, los resultados son los mismos que con el anterior sistema, lo único que cambia es la forma de trabajar. Yo, como profesora, nunca antes había tenido tantos pequeños ayudantes.

"¿Agrupamientos flexibles? ¡Qué locura!"
Gema Gutiérrez, miembro del equipo de profesores de Educación Infantil

Eso era lo que pensábamos los primeros días de curso. Forma de trabajo diferente, niños de diferentes edades. Todo era distinto, pero suponía un reto personal y profesional. A medida que los días pasaban, ya no era tanta locura (la normal en un aula infantil), lo que al principio parecía un caos, iba tomando forma.

Hemos conseguido una educación más individualizada y un aprendizaje más completo, en muchas ocasiones por propia imitación de ellos mismos. Desde el día 22 de noviembre soy encargada del apoyo de Educación Infantil en colaboración con las profesoras y la psicóloga del Centro. El Apoyo en Infantil no es un parches en el modelo de agrupación flexible. Su objetivo es de trabajar con los alumnos que tengan un ritmo de aprendizaje diferente e interiorizar todos los objetivos que deben alcanzar.

"Los tigres cuidan de los toros y las jirafas"
Rosa Fernández, profesora de Educación Infantil

En un aula con agrupamiento flexible, el trabajo es distinto, muy distinto a como puede ser con grupos de edad homogéneos. Pero no es menos bonito. Por supuesto, para nosotras ha sido difícil; si hubieseis visto nuestra cara el día que nos enteramos... ¿Cómo lo vamos a hacer? Fue nuestra primera pregunta.

Enseguida nos pusimos manos a la obra. Planificar, programar, pensar... muchos verbos que se nos hacían interminables ¿Seremos capaces? Fue nuestra segunda pregunta después de tener la "teoría" estructurada. La planificación del trabajo era bonita, lo difícil llegó cuando cada una de nosotras se quedó a solas con su grupo de niños en clase y... ¡A trabajar!

Fue complicado al principio, bastante, y en ocasiones desmotivador. Hubo que cambiar cosas sobre la marcha, aspectos que al principio nos parecían buenos pero que luego , con nuestros niños no funcionaban.

De repente, algo en principio extraño, distinto para todos, poco a poco se iba convirtiendo en cotidiano. Los niños se han adaptado bien, es positivo para ellos en el aspecto madurativo. Además están aprendiendo a respetar, a compartir el mismo espacio y materiales para fines distintos en cada edad. Es muy bonito ver cómo los más pequeños se buscan cómplices de ayuda entre los más mayores, y como los "tigres" (así se llaman en mi grupo los de cinco años) están pendientes de que las "jirafas" (los de tres años) y los "toros" (los de cuatro) puedan abrocharse el babi o alcancen a coger el juguete que está más alto. Lo más difícil para mí, en mi grupo, quizá sea el lograr un hábito de trabajo de calma, tranquilo y centrado. Es normal, porque la exigencia no puede ser la misma para unos que para otros.

¿Cómo llegaremos a junio? ¿Quién sabe? Lo que sí sé es que lo que al principio se veía oscuro ya va teniendo color. Es lento, pero seguiré confiando en ellos, mis niños, los primeros; en mis compis, gracias a ellas me he levantado de muchas caídas; en vosotros, papás, por vuestro apoyo; y en mi corazón, que está puesto en esta batalla al cine por cien.

"Ahora se ven más los problemas de cada niño"
Rosa María Martín, profesora de Educación Infantil

Estando de baja por maternidad, mis compañeras me dieron la noticia: "Este curso va a ser diferente; en cada clase convivirán niños de tres, cuatro y cinco años." Mi primera reacción fue: "Madre mía ¡Qué follón!" Llegó el día de mi vuelta al cole. Al principio me pareció que el trabajo era triple, pero poco a poco y con buena organización todo es posible. Incluso me he dado cuenta de que el trabajo se hace más individualizado y se ven más los problemas y los progresos de los niños. Creo que la experiencia va a ser positiva, tanto para los niños como para nosotras. Y está visto que con ganas de trabajar y con ilusión todo es posible.
 
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