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Vacaciones Juntos
Junio 2002. María Sarrió, psicóloga
del centro
El
período vacacional es una buena ocasión para reflexionar y tratar de
mejorar nuestra actuación como padres y educadores. Aunque es cierto
que esta reflexión debe realizarse continuamente, no lo es menos que
el ritmo de vida de la sociedad actual cada vez nos deja menos tiempo
para vivir la relación con nuestros hijos de una forma consciente,
constructiva y satisfactoria.
Probablemente, las vacaciones son la mejor época para tratar de
estrechar la relación con nuestros hijos y tratar de "desquitarnos" y
"compensarles" por el poco tiempo que compartimos juntos durante el
resto del año. En el tiempo que pasemos con nuestros hijos no cuenta
sólo la cantidad sino que también debemos preocuparnos de que ese
tiempo sea un tiempo de "calidad".
En
esta época en que todos tenemos más tiempo para dedicarnos unos a
otros podemos intentar:
-
Hablar más con nuestros hijos para conocer sus intereses e
inquietudes.
-
Iniciar a nuestros hijos en alguna de nuestras aficiones.
-
Interesarnos por las aficiones de nuestros hijos que nosotros aún no
compartimos.
-
Realizar actividades deportivas juntos.
Si
nuestro hijo tiene problemas de fracaso escolar debemos aprovechar la
oportunidad que nos brindan las vacaciones para tratar de ayudarle con
las materias en que tiene más dificultades. En este caso, seguiremos
las pautas que nos marque el tutor. Además, algunos consejos que
pueden ayudarnos son:
-
Intentar enfocar las tareas y el estudio como algo interesante (o
incluso divertido).
-
Tratar de evitar que las tareas sean sentidas como un castigo.
- Hay
que estar informados de las tareas que realizan nuestros hijos y
ayudarles en algún caso puntual cuando se les atraganta alguna
actividad, pero no debemos ser nosotros los que hagamos el trabajo.
- Debemos asegurarnos de que nuestros hijos establecen un hábito de
estudio para llevar a cabo sus tareas. Nuestro objetivo debe ser que
ellos sean responsables y se organicen el trabajo de forma adecuada. |