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HIJOS DE PADRES
SEPARADOS
María Sarrió, psicóloga
del centro
Debido a la frecuencia con que se producen separaciones hoy en día,
esta situación es bastante habitual. En este colegio no es una
excepción y cada día son más los alumnos cuyos padres están
separados.
Las consecuencias psicológicas para los niños cuyos padres se
separan estarán relacionadas con tres factores:
-La edad y madurez del niño
-Las desavenencias familiares previas a la separación
-El papel que los padres hacen jugar al niño en la separación.
La reacción del hijo ante la separación de los padres depende de su
edad y madurez. Cuanto más pequeño sea el niño, menos recursos tiene
para expresar lo que pasa y las manifestaciones del malestar se
realizan a través del cuerpo (dolores de cabeza, vómitos, dolores
abdominales...) Si el niño es más mayor puede culparse de la
separación de sus padres. En estos casos pueden darse depresiones y
también regresiones (comportarse como si fueran más pequeños).
Algunas de las reacciones habituales de los niños son:
-Ansiedad, angustia y miedo durante el conflicto y la separación.
-Llanto frecuente que sirve para aliviar la ansiedad.
-Deseos de que los padres vuelvan a estar juntos. Se mostrarán
tristes e infelices hasta que acepten el hecho de la separación.
-Idealización del progenitor ausente.
- Trastornos del sueño y la alimentación.
Para ayudar al niño a superar este proceso de cambio, los padres
deben transmitirle que:
-La decisión de separarse es exclusivamente de los padres.
-La separación no se ha producido por que el niño se haya portado
mal.
-El niño seguirá disponiendo de ambos progenitores aunque ya no
vivan juntos. Los padres sigue amando a su hijo y una de las formas
más poderosas de transmitírselo es pasando con él todo el tiempo
posible.
-Recordarle cuantas personas le quieren.
Debido a la frecuencia con que se producen separaciones hoy en día,
esta situación es bastante habitual. En este colegio no es una
excepción y cada día son más los alumnos cuyos padres están
separados.
Las consecuencias psicológicas para los niños cuyos padres se
separan estarán relacionadas con tres factores:
-La edad y madurez del niño
-Las desavenencias familiares previas a la separación
-El papel que los padres hacen jugar al niño en la separación.
La reacción del hijo ante la separación de los padres depende de su
edad y madurez. Cuanto más pequeño sea el niño, menos recursos tiene
para expresar lo que pasa y las manifestaciones del malestar se
realizan a través del cuerpo (dolores de cabeza, vómitos, dolores
abdominales...) Si el niño es más mayor puede culparse de la
separación de sus padres. En estos casos pueden darse depresiones y
también regresiones (comportarse como si fueran más pequeños).
Algunas de las reacciones habituales de los niños son:
-Ansiedad, angustia y miedo durante el conflicto y la separación.
-Llanto frecuente que sirve para aliviar la ansiedad.
-Deseos de que los padres vuelvan a estar juntos. Se mostrarán
tristes e infelices hasta que acepten el hecho de la separación.
-Idealización del progenitor ausente.
- Trastornos del sueño y la alimentación.
Para ayudar al niño a superar este proceso de cambio, los padres
deben transmitirle que :
-La decisión de separarse es exclusivamente de los padres.
-La separación no se ha producido por que el niño se haya portado
mal.
-El niño seguirá disponiendo de ambos progenitores aunque ya no
vivan juntos. Los padres sigue amando a su hijo y una de las formas
más poderosas de transmitírselo es pasando con él todo el tiempo
posible.
-Recordarle cuanta cuantas personas le quieren.
Otras pautas que deben seguir los padres en cuanto les sea posible
son:
-No sobreproteger al hijo.
-Intentar habar con el niño del otro progenitor con objetividad y
argumentos reales.
-No llenar los días de encuentro con demasiadas actividades para que
exista tiempo para charlar y comunicarse con el hijo.
-Intentar solucionar los conflictos asociados a la separación sin
involucrar a los hijos
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