Cómo se detecta la
hiperactividad
NIÑOS HIPERACTIVOS
En
las últimas semanas el Departamento de Orientación ha elaborado una
pequeña guía para uso del profesorado en la que se dan unas pautas a
seguir parea detectar y ayudar a aquellos alumnos que puedan
considerarse niños hiperactivos. En este artículo vamos a hacer un
resumen de esas pautas para informar de este tema que seguro interesa
también de manera muy especial a los padres de nuestros alumnos.
La
hiperactividad es un trastorno de conducta que se caracteriza
básicamente por la imposibilidad de mantener la atención en una
situación durante un período de tiempo razonablemente prolongado. Los
rasgos más característicos de la conducta de un niño hiperactivo son:
·
Una
actividad motriz excesiva (se mueven constantemente y mucho más que lo
"normal") además, su movimiento no parece justificado por la necesidad
de hacer algo; parece que "se mueve por moverse".
·
Una
importante dificultad para poner atención a las cosas: lo que ven o
escuchan. Atienden con interés durante unos períodos de tiempo muy
breves, insuficientes para analizar las cosas con detenimiento y
eficacia.
·
Una
gran impulsividad o falta de reflexividad, que se pone de manifiesto
cada vez que tienen que responder a una pregunta o tomar una decisión.
Lo hacen siempre o casi siempre, sin "pararse a pensar antes de
actuar".
·
Suelen abandonar lo que están haciendo sin haberlo terminado. Empiezan
cosas y no las terminan: juegos, tareas escolares,...
·
Su
falta de atención les dificulta aprender muchas cosas, por eso
presentan retrasos generalizados en su desarrollo: social, escolar,
personales, etc...
·
Escolarmente suelen tener problemas de relación con sus Profesores y
compañeros (sólo ocasionalmente se llevan bien con éstos), suelen leer
y escribir mal; cometer errores frecuentes en sus tareas escolares,
confundir hechos, fechas,... (todo debido a su falta de atención)
·
Suelen perder u olvidar dónde han dejado sus cosas; juguetes,
materiales escolares,...
·
Sus
movimientos suelen ser bruscos, rápidos y, consecuentemente, torpes:
rompen cosas sin querer, tropiezan, se golpean, ....
No
todos los niños hiperactivos tienen los mismos problemas. Comparten
entre ellos las dificultades atencionales, la impulsividad y la
hiperkinesia (movimiento excesivo), pero no en el mismo grado. Otros
aspectos colaterales como los problemas de conducta, de aprendizaje,
etc... son diferentes en cada caso.
Nunca
se deja de ser una persona con Trastorno por Déficit de Atención con
Hiperactividad (este es el nombre técnico de la hiperactividad). Sin
embargo, las personas, dependiendo de las ayudas profesionales y
familiares que reciban pueden aprender a vivir con su Déficit
Atencional y desenvolverse con gran eficacia y éxito social y
profesional en la vida.
El
tratamiento de este trastorno se realiza, siempre por un especialista,
en varios frentes:
·
Terapia Cognitivo-Conductual Integrada. Sirve para controlar los
problemas de conducta. Se trata de enseñar al niño a controlar sus
impulsos, a pensar antes de actuar.
·
Terapia Educacional. Busca mejorar las habilidades atencionales y
sociales del niño.
·
Medicación con fármacos que aumentan la capacidad de atención y
disminuyen la excesiva actividad motriz del niño.
Cuando
se detecta un caso de hiperactividad, como con cualquier otro
trastorno, el Departamento de Orientación se pone en contacto con los
padres del alumno para informarles e indicarles el tipo de ayuda
profesional que es más conveniente para el alumno. Además, el
Profesorado y el Departamento aplican en las aulas unas pautas
adecuadas para estos niños |